El usuario de silla de ruedas Lothar Wesch ha probado la nueva silla de ruedas eléctrica C2000 de Otto Bock.


Lothar Wesch utiliza una silla de ruedas y sabe qué es lo que importa. Este hombre de 54 años ha examinado la nueva silla de ruedas electrónica C2000 de Otto Bock y la ha puesto a prueba en espacios estrechos, en suelos empedrados y en bordillos elevados. Lothar Wesch ha resumido sus experiencias durante la prueba en el siguiente artículo:
“Los medios auxiliares deberían ayudar, pero desde el punto de vista de la comodidad, algunas sillas de ruedas son auténticos instrumentos de tortura. Siempre he creído que tenía una buena silla y si tenemos en cuenta la potencia y el motor, es cierto. Pero cuando la empresa Otto Bock me trajo la silla electrónica C2000 para que la probara, se me abrieron los ojos. Se trata de un aparato bastante pequeño en comparación con todo lo que puede hacer y cómo se conduce. Con mi silla actual los empedrados son un problema: sólo puedo conducirla con el nivel más lento, ya que de lo contrario saldría volando del asiento, y eso que hace poco que le he puesto nuevos amortiguadores. Por el contrario, la amortiguación de la C2000 hace honor a su nombre.
A continuación probé la maniobrabilidad de la C2000 en un supermercado. Los supermercados son la pesadilla de todos los usuarios de silla de ruedas porque siempre hay cartones y cajas de alimentos por el medio y cada centímetro es importante. Con esta pequeña silla el espacio para pasar no es un problema y el control con el joystick funciona como una varita mágica. Si se quiere ajustar una velocidad muy lenta, la dirección va prácticamente directa y cuanto más rápido se va, más deceleración hay dentro: al menos así lo siento y así me gusta. Después del supermercado me dirigí a un parque infantil y de camino me encontré con una dura prueba: un bordillo de unos 15 centímetros, si se incluye el desnivel de los dos lados. En un principio no quería ni probarlo, pero el especialista de Otto Bock me dijo: “venga, no pasa nada”. Pero precisamente fue todo lo contrario, pasó mucho. Arranqué y la silla bajó del bordillo elevado. Se posaba con bastante dureza, pero claro, eso se debía a mi.
En las fotos puede verse cómo se gira la dirección. La C200 gira en el sitio y así puede utilizarse sin problemas dentro de una casa, y si uno se lleva una cesta llena de verduras del mercado a casa, con esta silla uno tiene un portaequipajes muy estable y no un balancín, como muchas otras sillas. Si se compara con otras sillas de ruedas eléctricas, la C2000 es realmente pequeña, pero sólo en lo que a tamaño se refiere. El rendimiento es bastante bueno, al menos por lo que he podido comprobar con esta prueba. También me parece muy interesante que para girar, la C2000 emplea el espacio que mi silla de ruedas actual tiene de anchura de paso, triste pero cierto. La comodidad al sentarse es igualmente buena, aunque yo tengo un asiento ortopédico Recaro, que también puede pedirse para la C2000.
Después de buscar y buscar también encontré un inconveniente: la silla es muy bonita, pero la parte de atrás de las luces traseras podría mejorarse. Es roma, con un color negro un poco sombrío y dos tornillos que sobresalen y cables: seguro que se puede hacer algo, ¿verdad? No obstante, ese fue el único punto negativo que encontré y la empresa Otto Bock reaccionó inmediatamente. Me dijeron que esta silla es prácticamente un prototipo y que se sigue trabajando en los detalles. Ya se está buscando la manera de optimizar la iluminación, que tiene que integrarse en el armazón, justo en el tubo de color dorado situado junto al asiento. Con la modificación planeada la silla tendrá un estilo algo futurista y mi imaginación me dice que tendrá una apariencia sencillamente genial y que no se darán golpes contínuamente a sus luces. No hay ningún otro obstáculo e incluso con equipaje o con una silla plegable cargada detrás, la luz trasera no se estropea.
Tengo 54 años y nunca me habría imaginado que volvería a sentir mariposas en el estómago al soñar con una silla de ruedas. Después de haber probado la C2000, os aseguro que no quería devolverla”.
